Sofía Navarro

Autora de Paleta en Casa

Sobre la autora

Soy diseñadora gráfica freelance y vivo en un piso de alquiler en el barrio de Gràcia, Barcelona, en uno de esos baños con baldosa hidráulica blanca y negra que nunca imaginé que acabaría manchado de tinte. En la primavera de 2020, con el confinamiento y demasiado tiempo libre, decidí teñirme el pelo de rosa. Salió bien. Semanas después convencí a mi hermana Mireia de dejarme decolorarle el pelo, con más fe de la que yo misma tenía en el resultado, y aquello salió bastante peor.

Desde entonces llevo cuatro años aprendiendo colorimetría a base de vídeos gratuitos y un curso online que compré cuando ya no podía seguir adivinando sobre la marcha. Practico sobre todo en mi propio pelo y en el de Mireia, que aguanta el olor a amoniaco sin quejarse y siempre da un veredicto honesto sobre si el color quedó bien. Cada tres o cuatro meses le hago mechas a Queralt, mi vecina del segundo, que llegó un día con una foto de Pinterest bajo el brazo y desde entonces repite. De vez en cuando le toca un color fantasía a mi prima Assumpta, que tiene paciencia infinita durante el proceso pero ninguna para el mantenimiento después.

Sigo siendo, sobre todo, diseñadora gráfica. El color de pelo vive como hobby de fin de semana al lado de mi trabajo de ilustración, sin titulación de peluquería ni de colorimetría detrás. Lo que cuento en este blog es lo que me ha pasado probando en casa, no una pauta profesional para seguir al pie de la letra.

Aviso importante: trabajo con productos reales (amoniaco, agua oxigenada, persulfatos de los polvos decolorantes) que pueden irritar la piel o el cuero cabelludo si algo sale mal. Antes de probar una marca nueva sobre mí o sobre alguien que me deja experimentar con su pelo, hago siempre la prueba de sensibilidad 48 horas antes. Si alguna vez aparece una reacción rara, lo primero es parar y consultar a un médico o dermatólogo, no seguir con la mezcla a ver qué pasa.

Artículos de Sofía Navarro

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