Cómo saber la porosidad de mi pelo antes de usar Colorista Experto 2.0

Cuatro botes de mascarilla violeta a medio gastar es lo que me queda de una temporada entera en la que me la apliqué casi a diario, convencida de que el efecto se acumulaba capa sobre capa hasta borrar cualquier resto naranja para siempre. No funciona así, por mucho que lo prometa la etiqueta. Lo que de verdad cambia el resultado, según fui entendiendo después, es la porosidad capilar de cada zona del pelo, algo que ningún tarro de matizador arregla por sí solo.

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Antes de seguir, dejo claro de dónde vengo: no soy peluquera ni tengo formación sanitaria, soy diseñadora gráfica que se tiñe el pelo -y el de un par de personas más- en el baño de casa. Todo lo que cuento aquí sale de probar, fallar y volver a intentarlo, no de un manual profesional. Si tienes el cuero cabelludo sensible o alguna duda seria, consulta antes con alguien colegiado.

¿Cómo sé si mi pelo tiene porosidad alta sin fiarme solo del test del vaso de agua?

Primer plano de un mechón con raíces rosas intensas y puntas descoloridas, señal de porosidad capilar alta

La porosidad, resumida rápido, es la facilidad con la que el pelo deja entrar y salir el agua y el pigmento. Cuando es alta, el tinte agarra casi al momento pero también se va antes, así que el color te puede quedar irregular o durarte menos de lo que esperabas. Cuando es baja, la queratina de la cutícula se resiste más a dejar pasar el colorante, y hace falta más tiempo de exposición para que se note algo de verdad.

Prefiero fiarme de cómo se comporta el pelo en el día a día antes que de meterlo en un vaso: cuánto tarda en mojarse bajo la ducha, cuánto tarda en secarse después, si el tinte entra a la primera o si hay que insistir con el peine. Esa observación de andar por casa dice más que cualquier prueba improvisada.

Las señales que sí compruebo en el lavabo antes de mezclar nada

Mano deslizando los dedos por un mechón para notar la textura áspera de la porosidad alta

Queralt, la vecina del segundo que me deja practicar en su pelo de vez en cuando, tiene el cabello muy castigado por años de sol sin protección, y basta pasarle los dedos por las puntas para notar una textura áspera, casi rasposa, que avisa de que ahí el tinte va a hacer lo que le dé la gana. En mis raíces, en cambio, el tacto es más liso y el pigmento cuesta un poco más agarrar.

Me acuerdo del frío que sube desde la baldosa del baño cuando me quedo descalza esperando a que suene el temporizador, preguntándome si esta vez el color va a salir parejo entre raíz y punta. Esa espera es también parte del diagnóstico: si veo que el tinte de las puntas se aclara mucho antes que el de las raíces, ya sé que ahí la porosidad manda más que la teoría.

El test del vaso de agua no siempre dice la verdad

Mechón de pelo flotando en un vaso de agua durante el test casero de porosidad capilar

Lo probé igualmente, más que nada por curiosidad: un mechón limpio en un vaso de agua, y a esperar. Si flota, dicen que la porosidad es baja, si se hunde, alta. A mí se me quedó flotando como si nada, y sin embargo mis puntas estaban claramente dañadas de decoloraciones anteriores. La explicación que más me convence es que los restos de producto -silicona, aceites, protector térmico- dejan una especie de capa que hace flotar el pelo aunque por dentro esté muy poroso.

Vamos, que el vaso se deja engañar tan fácilmente como yo me dejé engañar por él. Desde entonces lo uso como mucho de curiosidad, nunca como única prueba antes de abrir un bote de tinte.

Aplico técnicas de color distintas según la porosidad de cada zona

Portátil abierto con un curso de colorimetría para principiantes junto a herramientas de teñido casero

La vez que por fin elegí el matiz correcto en el círculo cromático en lugar de tirar de matizador morado a ciegas, el tono barroso que tenía en las puntas se fue en el mismo aclarado, algo que no me había pasado probando a ojo. Desde entonces trato cada zona por separado en vez de aplicar el mismo tiempo de exposición a toda la cabeza.

Si te pasa como a mí y sientes que no controlas el resultado, cómo aprender colorimetria capilar desde cero con Colorista Experto 2.0 es un buen sitio por donde empezar a poner orden en la teoría. El curso Colorista Experto 2.0 [Mi Recomendación] es de las pocas cosas que encontré pensadas para colorimetría de principiantes y no para gente que ya lleva media vida en una cabina profesional; me ayudó a entender que si la porosidad es alta conviene rellenar el pelo antes de teñir, y que si es baja hace falta armarse de paciencia con el tiempo de exposición.

Con más rodaje y ganas de profundizar en sistemas de tonos, ahí está también Colorista Experto [Si Te Lo Tomas en Serio], aunque para mi ritmo de fin de semana la versión 2.0 me ha bastado de sobra. Mezclar fórmulas con amoníaco y sin amoníaco sin saber bien en qué se diferencian tampoco ayuda, porque eso cambia cómo reacciona una zona porosa frente a otra, igual que cambiar el volumen de agua oxigenada de una sesión a otra sin pensarlo puede hacer que el mismo producto se comporte de forma distinta según el día.

Preguntas sobre porosidad y cuidado del cabello que me hacen mis amigas

Mechones separados con pinzas listos para aplicar distintas técnicas de color según su porosidad

Mireia, mi hermana pequeña, es la primera en preguntarme estas cosas cada vez que le toca de conejillo de indias -aguanta el olor a amoníaco sin quejarse, que ya es más de lo que puedo decir de mí misma-. Una de las dudas que más se repite es qué pasa con el color de una sesión a otra cuando vas decolorando por etapas: la porosidad cambia según avanzas, así que lo que te funcionó al principio no tiene por qué repetirse después.

Otra pregunta habitual es qué hacer si el color sale más apagado de lo esperado nada más aclarar. Ahí ayuda entender el fondo de aclaración, que explica por qué tu base de partida pesa tanto en el resultado final.

Y si me preguntas qué haría distinto la próxima vez, diría que dejar de fiarme de un solo test y mirar el pelo zona por zona, con calma. Para poner algo de estructura a todo esto, a mí me sigue funcionando Colorista Experto 2.0 como punto de partida; el resto, como casi siempre, lo pone la práctica delante del espejo.

Aviso: Aquí comparto lo que he vivido en primera persona -- ningún consejo médico, financiero ni legal. Lo que funcionó para mí puede que no funcione para ti. Habla con tu médico, asesor o abogado antes de tomar decisiones que realmente importen.